¿Quién iba a decirle que se casaría a los 30 años? Si este chico no se separaba del ordenador ni para ir de viaje a Hawai, cómo iba a conocer a nadie ... pues aquí lo tenemos tan enamorado como para dar el gran salto y comprometerse a hacer más caso a su futura esposa que a las máquinas.
Sobre él
No fue gran estudiante pero un golpe de suerte le puso en el sitio adecuado y a demostrado ser un trabajador excelente.
Aficionado a la informática, a los idiomas, a los viajes y a las series de la Fox. Le gusta ir a la playa en primavera, al monte en verano y quedarse en casa en invierno y en otoño.
Espacio ofrecido por Bodas Digitales - Nota legal